Desde los Griegos, pasando por los tiempos de Buddha, Jesús y Mohamed, un tema ha persistido y nos ha dejado perplejos a los humanos: como aliviar el sufrimiento del prójimo.
Muchas han sido las teorías, y sus aplicaciones tan variadas como experimentales.

No fue hasta la descripción del subconsciente de Freud, que se nos abrió una posibilidad novedosa de poder acceder a una parte de la mente aun no explorada. Freud descubre que yace en nuestro inconsciente algo que nos impide cambiar, que nos inhibe recrear nuestros hábitos, perpetuando así viejos patrones de sufrimiento. Algo que Freud no pudo realizar, es la re-adecuación de estos patrones ya que su propuesta de trabajar los mismos a través de razonar y entender, no lograba el cambio deseado.

Estudios neurológicos recientes han demostrado que nuestro cerebro es una estructura dinámica, la cual respondiendo al entorno y sus estímulos se adaptan constantemente, reforzando algunos patrones y creando nuevos, cuando los estímulos externos lo demandan. Estos nuevos conocimientos han refutado la teoría que plasma una fijación de conexiones neuronales a partir de los 18 años de edad.

Es así que nuestro cerebro es dinámico es decir, podemos ser re-entrenados y aprender constantemente.

La evolución de las ciencias de la mente, han demostrado desde los experimentos de Pavlov hasta Skinner con la terapia cognitiva conductual, que la mente es dinámica y que se puede producir un cambio si el mismo es propiciado de forma correcta. El Dr. Carl Rogers con su visión en una terapia más centrada en el paciente, desarrolla la línea transpersonal con algunos éxitos y méritos. Pero no fue hasta que en los años 70, el Dr. Roger Callahan, el Dr. Goodheart y el Dr. John Diamond descubren que añadiendo estímulos somáticos en el cuerpo que se da la verdadera revolución en los cambios psicológicos de la gente.

Esta neurociencia cognitiva ha logrado demostrar que tanto las fobias como los traumas y las emociones negativas, no residen en la mente, sino que lo hacen en los órganos del cuerpo. Para dicho efecto Callahan y Goodheart mediante una percusión con la yema de los dedos estimulan puntos específicos en el cuerpo. Estos puntos, prestados de la medicina China milenaria, que es la acupuntura., activan el flujo energético al realizar el simple acto de unos 3 a 7 golpecitos suaves estimulando así dicho punto. El acto de dar estos estímulos somáticos se lo denomina Tapping.

Traumas por lo general, producen condicionamientos que son reforzados con ciclos de retroalimentación iniciando así un problema emocional difícil de resolver ya que en el proceso se añaden nuevas conexiones sinápticas en el cerebro sustentando así el trauma.  Analizándolo bien, es la simple respuesta de nuestro subconsciente ante un peligro inminente en el cual corre peligro nuestra vida e integridad.

Asegurándonos que no se reincida en la exposición a dicho peligro, se refuerza el patrón de cautela y así se asegura de que estemos a salvo.  No siempre es benigno este mecanismo, especialmente cuando el detonante de un trauma es más percibido que real, dando así curso a un nivel de sufrimiento y emociones negativas profundas.

Es gracias a la neurociencia que este estado ahora se puede cambiar. Se ha demostrado que utilizando el Tapping, nuevas conexiones sinápticas son generadas. El Dr. Eric Kandel, premio nobel de medicina en el 2000, demostró que tan solo 1 hora de estímulos somáticos repetidos producen un cambio neuronal, así como el desensamblaje y reconexión de vainas de axonas alrededor de las neuronas. Asimismo pudo comprobar que ante un estímulo, nuevas neuronas se pueden producir cada 10 minutos, reforzando así nuevos conductos.

Fue basándose en estos conocimientos que una serie de psicoterapeutas desarrollan el nuevo campo de cognición al cual el Dr. Fred Gallo le pone el nombre de Psicología Energética, o Psicoenergía.  A la fecha, de todas las modalidades de estas novedosas técnicas que fueron expandiéndose, tales como el AIT o Terapia Avanzada Integral de Aisha Clinton, pasando por el TFT o terapia de Campo de Pensamiento de Roger Callahan y el EMDR del Dr. Shapiro, es la EFT o Técnica de Liberación Emocional de Gary Craig, la que ha producido la mayor cantidad de estudios y progresos.

Lo más significativo de estas nuevas formas de trabajar, es que en comparación con terapias convencionales, tales como la terapia de expansión y la cognitiva conductual, requieren de mucho menos tiempo para lograr el mismo cometido. El Dr Steve Wells en un experimento en el tratamiento de fobias, descubrió que los síntomas de la misma con una intervención de tan solo 30 minutos se redujeron significativamente y lo que es más sorprendente es que en un seguimiento de 6 y 12 meses, la mejora obtenida se mantenía.

Muy posiblemente, con el descubrimiento de estas nuevas modalidades, estemos finalmente ante una verdadera posibilidad de manejar a nivel mental lo que es el sufrimiento causado por una serie de emociones negativas, literalmente liberándonos de las mismas.

Qué es la Psicoenergética?

Es verdad que es rápida esta técnica en la resolución de problemas?

Para quien es la Psicoenergética?

Referencias:

Callahan, R. J. (2001). The impact of thought field therapy on heart rate variability. Journal of Clinical Psychology, 57(10), 1153-1170.

Church, D. (2009). The effect of EFT (Emotional Freedom Techniques) on athletic performance: A randomized controlled blind trial. Open Sports Sciences Journal, 2, 17-22.

Church, D., & Brooks, A. J. (in press). The effect of a brief EFT (Emotional Freedom Techniques) self-intervention on anxiety, depression, pain and cravings in healthcare workers. Integrative Medicine: A Clinician’s Journal.

Church, D., Hawk, C., Brooks, A., Toukolehto, O., Wren, M., Dinter, I., & Stein, P. (2009, September). Psychological trauma in veterans using EFT (Emotional Freedom Techniques): A randomized controlled trial. Paper presented at the American Academy of Anti-Aging Medicine Conference, San Jose.

Clinton, A. (2006). Seemorg Matrix Work: A new transpersonal psychotherapy. Journal of Transpersonal Psychology, 38(1), 95-116.

Diamond, J. (1985). Life energy, New York: Dodd, Mead.

Diepold, J. H., & Goldstein, D. (2008). Thought Field Therapy

Feinstein, D. (2008a). Energy psychology: A review of the preliminary evidence. Psychotherapy: Research, Practice, Training, 45, 199-213.

Feinstein, D. (2008b). Energy psychology in disaster relief. Traumatology, 14, 124–137.

Felitti, V. J., Anda, R. F., Nordenberg, D., Williamson, D. F., Spitz, A. M., Edwards, V. J., et al. (1998). The relationship of adult health status to childhood abuse and household dysfunction. American Journal of Preventive Medicine, 14, 245-258.